Invitado por unos buenos amigos catalanes, este verano despues de un compromiso deportivo, pude disfrutar de un espectaculo nuevo para mi, "Els castellets"
Los habras visto por television, habras oido hablar de ellos en innumerables ocasiones, pero nada comparable a verlos en directo.
Llama la atencion que aun habiendo rivalidad entre los distintos grupos o "collas" como le llaman por esas tierras, no se duda en ningun momento en echar una mano a la hora de formar la piña de la base.
Pronto se empieza a vislumbrar el orden por el que van a ir subiendo los participantes para formar la torre, que dependiendo de los integrantes que forman los pisos, y de la cantidad de estos se denominara de una u otra manera.
La formacion va tomando cuerpo y comienza a destacar su altura por encima del perfil de las casas que rodean esta entrañable plaza de Calafell.
Una base fuerte, estable y consistente es necesaria para que el trabajo de todos los participantes en este proyecto llegue buen puerto.
Es el momento de los mas pequeños, la hora de la cantera, estos chiquillos deben llevar desde el dia de su nacimiento en su ADN algun gen distinto al resto, trepar con esa soltura hasta llegar alla arriba no es muy normal, sin mirar abajo, agarrandose al cuerpo de los demas compañeros con el unico objetivo de llegar a coronar.
Prueba superada, la torre esta terminada, y en lo alto hay estan ellas, levantando la mano como queriendo tocar el cielo. Ahora toca bajar, bastante mas rapido pero con el mismo cuidado que han subido, un pequeño error haria que la torre se desvaneciera bruscamente.
Trabajo en equipo, trabajo bien hecho, enhorabuena.